¿Y los Pobres Sienten Malestar? (Por Marcel Thezá)
Friday, June 17th, 2011
Las últimas semanas han sido intensas en movilizaciones, paralizaciones, múltiples declaraciones y también toda suerte de fuertes recriminaciones. De esta forma, todos quienes se interesan en observar el comportamiento de la política en nuestro país, han tenido la posibilidad de ver un amplio despliegue de actores institucionales y sociales - y también de simples ciudadanos - intentando influir en que la agenda pública avance en una dirección o en otra.
En algunos casos la sociedad ha reprochado el tratamiento interesado, parcial y restrictivo de ciertos temas (es el caso, por ejemplo, de los proyectos energéticos en Aysén); en otros casos se ha reprochado el statu quo de políticas que por mucho tiempo parecen insuficientes en materia de equidad (es el caso de las políticas de educación), pero también se ha reprochado la omisión, en la llamada agenda pública, de temáticas de orden más cultural que han dejado de ser temas tabú en una sociedad más dispuesta a integrar plenamente la diferencia (es el caso, entre otros, del debate por las uniones civiles de carácter homosexual).
La intensidad de estas acciones pareciera no estar necesariamente ligada ni a los grupos que promueven los debates, ni menos aún a una eventual jerarquía o naturaleza de los temas. En rigor la agenda a la que hacemos mención es extremadamente diversa y todos los actores que la promueven son en cierto sentido víctimas de asimetrías profundas de poder que permiten que para algunos siempre sea más fácil – y para otros más difícil – expresar social y políticamente sus puntos de vista. Afirmemos, como un dato, que el crecimiento de las redes sociales está aún lejos de resolver este intenso desequilibrio. Opinar y lograr que esto tenga efectos políticos no opera igualitariamente en todos los casos. (more…)
La idea del “sueldo ético” ingresa a la arena de la discusión social y política a partir de la propuesta que en 2007 hiciera el Obispo Goic en su calidad de Presidente de la Conferencia Episcopal. Cuatro años después, y habiendo el actual Primer Mandatario incorporado este concepto tanto en su programa de gobierno como en su primer mensaje a la Nación del 21 de mayo de 2010, es conveniente realizar una breve reflexión de la situación en la que se encuentra esta propuesta, enfatizando en el “descafeinamiento” o desarticulación de su elemento esencial, del que ha sido objeto por parte del actual gobierno.
En la
Desde hace algunas décadas se comienza a reflexionar sobre la pertinencia de seguir utilizando el término “pobreza” para referirnos a todas las desigualdades que se viven entre los grupos sociales. Dichas desigualdades superan el ámbito meramente económico, afectando, de variadas formas, los planos social, cultural y político de las personas.