A propósito de “La Nana” y las nanas en Chile: la discriminación de clase y género (Por Iskra Pavez Soto)
Tuesday, December 22nd, 2009La película chilena “La Nana” (2009) Dirigida por Sebastián Silva ha obtenido muy buena crítica y premios Numerosos A nivel internacional (postulación A LOS Globo de Oro y un Probablemente los Oscar). Cuenta la historia de Raquel, una nana o empleada del hogar “Puertas Adentro”, que trabaja hace mucho tiempo para una familia de clase alta en Santiago, es un poco tímida y no se sabe mucho sobre su vida y su familia. La película muestra Las dificultades cotidianas que tiene en su trabajo, lentamente Aparecen nuevos personajes-entre ellos una nana peruana-que van dando Vida a una historia sobre los vínculos humanos en medio del anonimato de esta ciudad.
En Chile, la situación de las “nanas” o empleadas en el servicio doméstico “puertas adentro” tiene una larga tradición en la estructura de clases local. Antaño sólo las clases altas empleaban un Niñas y mujeres pobres o provenientes del Ámbito de las Zonas Rurales para que realizaran las labores de limpieza y cuidado en sus hogares. En los últimos años, esta práctica se ha extendido hacia las familias de las clases medias, donde muchas mujeres se han educado y han comenzado A trabajar remuneradamente fuera de sus casas con largas jornadas laborales. Sus compañeros varones, Difícilmente asumen la co-responsabilidad en el trabajo doméstico, por lo tanto necesariamente este trabajo Debe hacerlo otra mujer más pobre, y en los últimos años, inmigrante. Todo esto se enmarca en la ausencia de Políticas púbicas universales de cuidado infantil o Asistencia Sanitaria, (more…)
El ejercicio o vulneración del Derecho a la No Discriminación (Artículo 2º de la Convención Internacional de Derechos del Niño de la ONU) está directamente relacionado con el complejo el escenario de la diversidad cultural en Chile, donde existe cierta intolerancia y una serie de prejuicios hacia las manifestaciones que atenten contra la supuesta “homogeneidad chilena”.
Desde los años noventa, Chile se convierte en receptor de flujos provenientes de Argentina y Perú principalmente. A pesar que la migración peruana hacia el territorio chileno siempre ha existido en la zona fronteriza, en los últimos años comienza a ser visible por el mayor asentamiento en la capital del país, Santiago (Stefoni, 2003).
El “sueño dorado” se ha mostrado difícil de cumplir para las hijas e hijos de origen extranjero tanto en Estados Unidos como en Europa. La permanente discriminación y exclusión socioeconómica que viven las nuevas generaciones, han demostrado que no basta escolarizarse para entrar en la clase media. Algunas dificultades en la educación formal, el acceso a la vivienda o el empleo, van despertando el interés por investigar y generar políticas públicas hacia las niñas y niños de familias inmigrantes.