Politizar la Reforma del Estado (Por Antoine Maillet)
Friday, May 9th, 2008
La reforma del Estado propuesta por el Ministro del Interior Pérez Yoma es, en los términos en los cuales actualmente se debate, inaceptable para la izquierda.
Quizás el hecho de haber lanzado esta consigna frente a la crème de la crème del empresariado chileno, reunido en el foro Icare, haya influido en la propuesta del jefe de gabinete. Sin embargo, ha demostrado en el seguimiento que ha dado a su proclamación inicial que él está decidido a jugársela por una reforma que no es la que Chile necesita para seguir desarrollándose como nación inclusiva. (more…)
A comienzos de abril recién pasado, el Ministro del Interior presentó una propuesta para modernizar al Estado. El año 1994 el gobierno de Frei Ruiz Tagle, con el mismo objetivo, creó el Comité Interministerial de Modernización de la Gestión Pública, que a inicios del Gobierno de Lagos se transformaría en el Proyecto de Reforma y Modernización del Estado (PRYME). Ahora surge en el gobierno de Bachelet, de la voz de Pérez Yoma, una propuesta de modernización, para, según sus propias palabras, busca corregir “las desigualdades que la sociedad genera”. Lo anterior, me hace pensar qué debería ser distinto ahora, para que empecemos a superar lo que no hemos mejorado en estos catorce años.
El reciente llamado a generar un acuerdo nacional en torno a la “Reforma del Estado” en Chile, formulado por el Ministro del Interior, será un asunto no ajeno a debates y controversias, entre los diversos centros de estudio y actores que participen en su discusión.
Con asombro para la ciudadanía en general, en estos últimos días ha emergido un nuevo problema en la agenda pública, esta vez vinculado con el sector salud. Se trata, específicamente, de la cuestionada inauguración de un hospital en la comuna de Curepto en el mes de febrero recién pasado. Lo acontecido en el recinto -que a la fecha aún no entra en funciones por falta de equipamiento- es un hecho reprochable y cuestionable, tanto por parte de la clase política como por parte de la ciudadanía. Sin embargo, la falta de transparencia de algunos funcionarios públicos al montar una situación e imagen de obra terminada, cuando realmente la verdad era otra, es una hecho que reviste aún más gravedad porque no sólo habla de falta de rigurosidad para tratar los temas públicos, sino que además coloca en jaque la figura de la Presidenta de la República y su capacidad de gobernar, por cuanto se engaña a una comunidad en algo que es esencial: un servicio de salud pública.
El 1 de Abril de 2008 se inició en Chile la “Operación Renta 2008” y, junto con los sobresaltos más o menos típicos de aquellas personas, contribuyentes, que debemos ponernos en la balanza para que el Servicio de Impuestos Internos defina si pagamos o no pagamos el impuesto a la renta, somos partícipes de uno de los ejemplos más notorios, exaltados, resaltados y premiados a nivel nacional e internacional de la modernización de la gestión pública.
Cada miembro de una organización se acostumbra a transitar a lo largo y ancho de un territorio. Desde ciertos espacios, como pueden ser las oficinas, los pasillos, el o los edificios donde se alberga; las formas de saludarse, los modos de relación; la “ubicación social” de la organización en la comunidad o en el “espacio social” dentro del cual interactúa; los símbolos que “representan” a la organización. A todo ello nos referimos como el territorio. Es decir, lo que podríamos denominar el territorio: físico, relacional, social y simbólico. Más allá de estas distinciones, lo que importa es que por territorio estamos señalando aquello a lo cual los miembros de la organización y quienes interactúan con ésta, se habitúan, reconocen como cotidiano y regular, lo que sustenta la generación de expectativas y frustraciones, respecto de las oportunidades que ofrece la organización.