El “Contrato de Honor de las Familias por la Educación” a Contraluz (Por PoliticaPublica.cl)
Friday, May 20th, 2011
El gobierno de Chile, a través del Ministerio respectivo, decidió impulsar de manera unilateral un instrumento que denominó el “Contrato de Honor de las Familias por la Educación”. Aquel, que parece inocuo y bien intencionado, expresa de manera tácita el restringido concepto de “Educación” que en tanto política pública, detenta el sector político que hoy gobierna el país.
Lo primero que merece reparos es que a lo largo de este documento existe una ausencia total de la responsabilidad que le cabe al Estado como promotor y garante de derechos en este ámbito. Por el contrario, el énfasis del proceso educativo está exclusivamente centrado por una parte, en el alumno y sus padres, madres y apoderados, y por otra en el establecimiento educacional respectivo.
Aquella concepción “restrictiva” se ve reforzada con la idea que manifiesta el Contrato, según la cual la familia y el colegio son “socios” para lograr los resultados esperados en materia educativa. No constituyen una “comunidad”. Los afectos, identidades y demás procesos ligados a la interacción colectiva quedan fuera. El lenguaje empresarial (esta idea de sociedad) enmarca todo el paisaje, cercenando a los procesos educativos de sus raíces históricas ligadas -además de a los aspectos individuales de aprendizaje, a otros en los que el barrio, padres, madres, profesores y directivos estaban enlazados por un sentido de identidad y pertenencia. (more…)
(El Mercurio, Cuerpo Reportajes, 8/5/2011)
La idea del “sueldo ético” ingresa a la arena de la discusión social y política a partir de la propuesta que en 2007 hiciera el Obispo Goic en su calidad de Presidente de la Conferencia Episcopal. Cuatro años después, y habiendo el actual Primer Mandatario incorporado este concepto tanto en su programa de gobierno como en su primer mensaje a la Nación del 21 de mayo de 2010, es conveniente realizar una breve reflexión de la situación en la que se encuentra esta propuesta, enfatizando en el “descafeinamiento” o desarticulación de su elemento esencial, del que ha sido objeto por parte del actual gobierno.