A propósito de “La Nana” y las nanas en Chile: la discriminación de clase y género (Por Iskra Pavez Soto)
Tuesday, December 22nd, 2009La película chilena “La Nana” (2009) Dirigida por Sebastián Silva ha obtenido muy buena crítica y premios Numerosos A nivel internacional (postulación A LOS Globo de Oro y un Probablemente los Oscar). Cuenta la historia de Raquel, una nana o empleada del hogar “Puertas Adentro”, que trabaja hace mucho tiempo para una familia de clase alta en Santiago, es un poco tímida y no se sabe mucho sobre su vida y su familia. La película muestra Las dificultades cotidianas que tiene en su trabajo, lentamente Aparecen nuevos personajes-entre ellos una nana peruana-que van dando Vida a una historia sobre los vínculos humanos en medio del anonimato de esta ciudad.
En Chile, la situación de las “nanas” o empleadas en el servicio doméstico “puertas adentro” tiene una larga tradición en la estructura de clases local. Antaño sólo las clases altas empleaban un Niñas y mujeres pobres o provenientes del Ámbito de las Zonas Rurales para que realizaran las labores de limpieza y cuidado en sus hogares. En los últimos años, esta práctica se ha extendido hacia las familias de las clases medias, donde muchas mujeres se han educado y han comenzado A trabajar remuneradamente fuera de sus casas con largas jornadas laborales. Sus compañeros varones, Difícilmente asumen la co-responsabilidad en el trabajo doméstico, por lo tanto necesariamente este trabajo Debe hacerlo otra mujer más pobre, y en los últimos años, inmigrante. Todo esto se enmarca en la ausencia de Políticas púbicas universales de cuidado infantil o Asistencia Sanitaria, (more…)
Si Chile quiere entrar a las “ligas mayores” está más que claro que debe realizar avances significativos en materia social. Así al menos lo plantea la
“Atroz, galla”, probablemente ha sido el más suave de los comentarios provocados entre la gente de bien, por la columna “
Nota: “Este articulo estaba escrito para hace unas semanas, pero una falla informática lo tuvo retenido en mi computador mientras lo reparaban en el Servicio Técnico, sin embargo, la reflexión que lo inspira y los principios que me mueven a redactarlo siguen intactos. Pido las excusas por su extemporaneidad contingen
Hace algo más de una semana, que el Consejo Asesor Presidencial sobre Trabajo y Equidad, entregó su reporte a la Presidenta de la República; muy cerca de los días en que se cumplía algo más de ocho meses, desde que se creó la comisión, justamente a partir de la huelga de los subcontratistas de CODELCO (Corporación Nacional del Cobre) y el llamado que hiciera monseñor Goic, por un sueldo ético.
Siempre que en el contexto político reaparece el término igualdad, los espíritus se agitan y un abanico de sentimientos, prejuicios, temores y convicciones, reinstalan una querella que, en rigor, nos acompaña desde hace una buena cantidad de siglos.
Hace uno días Waleska Muñoz publicó en este sitio un
Considerando que mérito significa “merecer” (1) o “digno de alabanza” (Macionis y Plummer, 2007)(2), podemos establecer que en un sistema de selección basado en el mérito de las personas, tiene como principal objetivo privilegiar a aquel individuo digno de merecer el puesto de trabajo por sus mejores condiciones por sobre los otros candidatos.
El tipo de cambio ha sido el tema del día en Chile en las últimas semanas. El día 11 de Octubre de 2007 el Banco Central decidió mantener la tasa de interés apagando así la(s) esperanza(s) de que la acción de la autoridad monetaria corrigiera las inconveniencias de la valoración del peso chileno respecto al dólar norteamericano.
Desde hace algunas décadas se comienza a reflexionar sobre la pertinencia de seguir utilizando el término “pobreza” para referirnos a todas las desigualdades que se viven entre los grupos sociales. Dichas desigualdades superan el ámbito meramente económico, afectando, de variadas formas, los planos social, cultural y político de las personas.