Ingenuidad: Mala Consejera en el Análisis de Entornos (Por Rekursiva*)
La ingenuidad es el error más frecuente que comenten las organizaciones al momento de efectuar el análisis de su entorno.
Sean éstas públicas, privadas o no gubernamentales, con frecuencia cometen la equivocación de llevar a cabo este proceso sobre la base de lo que los diferentes actores o stakeholders “DEBERÍAN SER”.
Esta mirada normativa, que podría servir para fines académicos descriptivos, está lejos de ser útil cuando de lo que se trata es de actuar-en-el-mundo. Una organización que quiere ser efectiva y contundente en su quehacer no puede quedarse en lo que declaran en visiones, misiones o demás instrumentos sus competidores o posibles aliados. Aquello es meramente una referencia.
Por el contrario, para tener éxito en los resultados del análisis de entorno, las organizaciones deben observar las acciones concretas de los otros actores. Deben tomar en cuenta los movimientos realizados y los efectos que han tenido tales movimientos. La organización debe imaginar los escenarios que aquellas han imaginado o buscado. Debe ser capaz de entender los intereses concretos que les motivan, incluyendo por supuesto los egoístas. El altruismo, sin ser descartado, no puede ser un principio explicativo al que echemos mano a priori al hacer este análisis.
Solamente un enfoque estratégico y realista hará que un análisis de entorno sea útil. Lo demás será mera poesía.