La Profesionalización de la Administración Pública [Parte I] (Por Waleska Muñoz A.)

Hace tiempo que se viene proponiendo para los países latinoamericanos profesionalizar sus administraciones públicas, condición necesaria para emprender de mejor manera las reformas de carácter posburocráticas. Al respecto, en los últimos días he escuchado con espanto que profesionalizar sería entregarles “títulos profesionales” a sus funcionarios, a propósito también, de una de las excusas con que instituciones de educación superior abren carreras universitarias, sin un menor análisis de coyuntura ni de necesidades reales para el país.

Profesionalizar las administraciones públicas, significa entregar las herramientas necesarias al personal para el mejor desempeño de sus actuales y/o potenciales funciones.

Para ello deben primero hacerse dotar de la estabilidad necesaria, para poder profesionalizar a este personal, situación que en Chile no ocurre con la mayoría de los funcionarios públicos hoy (El estatuto 18.834 reconoce solo al personal de planta y a contrata tal denominación) ya que el personal que goza de dicho derecho es de 86.352 funcionarios, mientras el personal “supuestamente” transitorio como lo es el funcionario a contrata es de 106.540  y digo “supuestamente” transitorio, ya que en la práctica se les renueva año tras año, permaneciendo en dicha condición por bastante tiempo.

Por otra parte, debe definirse una real gestión del recurso humano, que no es otra cosa que “pretende adecuar la actuación de los empleados a la misión y  a las estrategias de la empresa o institución”  es decir, se trataría de un proceso en el cual, se adecua al personal de tal manera que se logren cumplir los objetivos organizacionales previamente definidos, que para el caso de la administración pública, implicaría amoldar a los funcionarios para el buen desempeño de sus cargos con el fin de satisfacer de manera real, las necesidades de la ciudadanía.

Verbigracia, un administrativo como lo puede ser el encargado de atender el público en un lugar como Valparaíso (con un gran puerto y que es ventana al mundo) debe recibir formación para atender con un leguaje correcto y entendible  para que quienes se acercan a requerir información, cursos de inglés para potenciales visitantes extranjeros, manejo del estrés para situaciones complejas que pueden enfrentar ante las consultas de personas molestas por alguna situación en particular. Es decir, un administrativo no necesitaría de disponer de un titulo profesional para atender de mejor manera a la ciudadanía, si necesitaría formación orientada al propósito de su puesto de trabajo y el cual repercutirá en el objetivo institucional.

En esta línea, las administraciones públicas deben dejar la indiferencia que han tenido con su propio personal, con el fin, de ir alcanzando los objetivos por el cual nacieron y que dicen relación con “satisfacer a sus ciudadanos” de la mejor manera.

Fotografía: RENIEC Sitio web

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