El Terremoto y la Guinda de la Torta del Modelo (Por Dieter Koch)

Quienes piensan que el rol del Estado debe limitarse a garantizar las libertades individuales, la propiedad privada, la administración de justicia y la seguridad interna y externa pueden encontrar en las consecuencias del “Terremoto del 2010” la justificación a sus ideas.

El estudio de las políticas públicas tiene la virtud de ser una actividad que no se limita a las largas y no pocas veces fastidiosa discusión teórica acerca del cómo “deberían ser las cosas”, pues mientras esto sucede los actores sociales ya han tomado decisiones que hacen infructuosa la disputa.

Paso a  revisar declaraciones en los tres días posteriores relativos al terremoto que afectó a nuestro país:

- El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura descarta desabastecimiento a nivel nacional de productos agrícolas  y señala que las autoridades deben llamar a no sobre reaccionar porque se crean problemas que no existen. 

- En el mismo sentido, el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio se compromete reponer con celeridad los servicios suspendidos y pide al gobierno que resguarde el orden público para poder cumplir con su labor.

- El presidente de la Cámara Nacional de Comercio señala no estar de acuerdo con acusar de delincuentes o de saqueadores a quienes abren negocios y retiran mercaderías en las ciudades afectadas, pues es esperable que las personas reacciones así en estas circunstancias y la mayoría son padres o madres de familia.

- El presidente de la Asociación de Distribuidores de Combustibles señala que no es justificable la sobre demanda de combustible, pues se tiene asegurado su stock para las semanas próximas y este es un bien que Chile importa y por tanto habiendo puertos en buenas condiciones, carreteras transitables y orden público pueden cumplir con su misión. 

- Un renombrado dueño de supermercados, el mismo día sábado, pide a los medios de prensa y al gobierno no hablar de saqueos, pues esa no es la realidad y podría generar condiciones para que esta conducta se extienda. 

Mientras todo esto ocurre, el Estado – representado en las máximas autoridades de gobierno - resolvía sobre el envío de tropas, ocultaba la responsabilidad de la inexistente alerta de tsunami, acusaba a las personas afectadas de saqueadores, evitaba a la prensa y algunas de sus preguntas, entre otras acciones u omisiones.

Los panegiristas de M. Friedman, R. Nozick, F. Hayek pueden estar tranquilos, pues (al parecer) en nuestro país son los privados los que proveen bienestar y seguridad.

Esta ha sido la guinda para una torta que lleva décadas preparándose en una pastelería… creo que es concesionada.

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