Y Verás Cómo Quieren en Chile a las Niñas y Niños Cuando son Inmigrantes (Por Iskra Pavez Soto)

El ejercicio o vulneración del Derecho a la No Discriminación (Artículo 2º de la Convención Internacional de Derechos del Niño de la ONU) está directamente relacionado con el complejo el escenario de la diversidad cultural en Chile, donde existe cierta intolerancia y una serie de prejuicios hacia las manifestaciones que atenten contra la supuesta “homogeneidad chilena”.

Un estudio de la UNICEF en el año 2004 concluye que el 46% de niños, niñas y adolescentes de establecimientos educacionales de enseñanza básica y media considera que una o más nacionalidades son inferiores a la chilena. Por lo tanto, muchas actitudes y prácticas de discrminación racista podrían sustentarse en estos prejuicios y creencias (Van Dijk, 2003).

La Organización de la sociedad civil llamada “Colectivo Sin Fronteras”, que trabaja por la promoción de los derechos de la infancia inmigrante en Santiago de Chile, permanente detecta sitauciones de discriminación relatadas por las familias participantes en sus actividades. Más de un tercio (32%) de las madres y padres manifiestan que sus hijos e hijas han sufrido algún tipo de discriminación grave en la escuela, de parte de docentes o entre estudiantes. Por su parte, las niñas y niños la han naturalizado como parte de los costos de la migración de su familia (CSF, 2007:113, 140).

En muchos servicios y oficinas del Estado, las familias también han sido víctimas de discriminación por parte del funcionariado, quienes paradójicamente, deberían ser uno de los principales garantes de derechos. En general, no existen iniciativas gubernamentales para informar sobre el ejercicio y vulneración de los derechos de las niñas y niños inmigrantes, específicamente sobre la no discriminación. 

Un estudio (Iglesis y Vivar, 2008: 31 y ss) interno realizado por el “Colectivo sin Fronteras”, demuestra que según las niñas y niños inmigrantes, los espacios donde viven a menudo situaciones de discriminación es en la casa; el barrio; seguido de la escuela; las amistades y en el Centro de Salud (donde muchas veces se niega la atención y acceso sanitario por la condición migratoria adulta). La discriminación generacional entre pares de distintas nacionalidades, se da diferenciadamente en virtud del género. Específicamente las niñas enfatizan claramente su molestia sobre la discriminación expresada en burlas, descalificaciones de belleza, el color de la piel o golpes, situaciones que se dan mayormente desde los niños hacia las niñas; por otro lado también se constata el maltrato físico entre varones, mientras que el  acoso verbal aumenta entre las niñas. En todos los casos se evidencia una ausencia de mediación del mundo adulto en estos conflictos.

El ejercicio o vulneración del derecho a la No Discriminación se encuentra sujeto a una serie de condiciones y oportunidades del contexto local que debemos identificar para el diseño, ejecución y evaluación de nuestra acción social. En el discurso oficial se denuncia la discriminación como contraria a los principios que rigen la misma Convención de los Derechos del Niño. Sin embargo también hemos visto el limitado alcance de estos principios éticos en nuestras propias prácticas.

Es de esperar también que las instituciones del Estado chileno cumplan su rol de garante en la promoción de los derechos de la infancia inmigrante especialmente el ámbito referido a la No discriminación, en el marco del respeto de los derechos humanos de la infancia en general, y de las niñas y niños inmigrantes en particular.

Referencias:
-Colectivo Sin Fronteras. (2007). Niños y niñas migrantes. Políticas públicas, integración e interculturalidad. Santiago: Editorial Colectivo Sin Fronteras-Fundación Anide-KinderNotHilfe.
-Iglesis, Andrea. y Vivar, Julieta. (2008). Niños y niñas en movimiento, derechos sin fronteras: búsqueda y desafíos en el trabajo por los Derechos de niños, niñas y jóvenes inmigrantes en Santiago de Chile. Evaluación de impacto interna del Colectivo Sin Fronteras. No publicado.
-Unicef. (2004). Los prejuicios en niños, niñas y adolescentes. Encuesta “La Voz de los Niños sobre
 Convivencia Escolar y Prejuicios”. Versión electrónica. Consultada en <http://www.unicef.cl/archivos_documento/128/INFORME%202004.pdf > [30 marzo 2009]
-Van Dijk, Teun. (2003). Dominación étnica y racismo discursivo en España y América Latina. Barcelona: Gedisa.

Fotografía: “Redy/Experimentos” publicada bajo licencia Creative Commons en Fotolibre.org

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3 Responses to “Y Verás Cómo Quieren en Chile a las Niñas y Niños Cuando son Inmigrantes (Por Iskra Pavez Soto)”

  1. Ricardo Says:

    Creo que no basta con la sola “Garantía” del Estado. Chile debe asumir que el prejuicio y la discriminación deben ser perseguidos por ley. Países como Brasil, España, EE.UU., Alemania o Francia, tienen legislaciones donde la expresión verbal de prejuicios es una falta grave, con multa en dienro incluida, y la conducta discrimitativa puede llegar asignificar cárcel, aunque en la mayoría de las ocasiones sólo son sentencias pecuniarias.
    Esto no es aplicable sólo a niños ni a migrantes, si no a cualquier grupo social: mujeres, homosexuales, tribus urbanas, etnias.
    Sólo un enfoque amplio sobre la discriminación puede tener efectos reales en una sociedad que, como la chilena, discrimina permanentemente por cuestiones de aspecto o adscripción.
    Saludos.

  2. Verónica Says:

    Iskra:

    He leído otros artículos tuyos, y me parece que tienes una visión mas crítica y profunda de lo que reflejas acá. Con todo respeto, pero creo que este artículo carece de análisis crítico respecto a la realidad chilena en lo que al tema de discriminación se refiere.

    Considerando - como bien dice el comentario anterior - que estas prácticas debiesen ser reguladas y sancionadas por Ley, es necesario hacer mención de ello en lo que al marco chileno respecta.

    Sabemos que en Chile se encuentra un proyecto de ley de no discriminación aún congelado en la firma de Bachelet - que por lo demás - ha estado sujeto a diversos cuestionamientos - entre ellos - el que hace referencia a la variable de orientación sexual .

    Sabemos además que aprobar ese proyecto de ley significaría para el país una gran cantidad de cambios de orden legislativo y normativo en diversas materias y grupos vulnerables a la discriminación; entre ellos, los migrantes.

    Entonces, decir : ” es de esperar que el Estado y sus Instituciones cumplan su rol de garante en la promoción de derechos de la infancia migrante “; es para mi tirar una frase a los vientos. Porque como bien dices en otro artículo, prácticamente ni siquiera existen políticas migratorias en Chile; tampoco una Ley. Osea, estamos en pañales.

    Por lo demás , si el Estado chileno y las Instituciones que lo “sostienen”, no han sido hasta ahora garantes de los derechos de sus propios pueblos originarios ¿ Podríamos “esperar” que lo hagan con los migrantes ? Creo que si podríamos hacerlo… pero bien sentados… ¿No crees?

    En un país como el nuestro, donde la lógica de dominación -subordinación cruza todas las esferas , creo que sería ingenuo esperar que el Estado respete los derechos del niño migrante en el marco de los derechos humanos de la infancia en general. ¿Acaso se han respetado los derechos de las niñas y niños mapuche en las acciones de violencia ejercidas por fuerzas policiales , dirigidas por el mismo Estado chileno ?

    Por último, creo que además de lograr cambios en el plano legislativo ( lo que no significa necesariamente cambios en lo cultural o en nuestras prácticas ), se deben promover los derechos de no discriminación desde la base, es decir, en y hacia los mismos migrantes o grupos discriminados. Cuyos contextos locales deben ser estudiados y enfocados hacia una intervención social dirigida a la organización social. ( y no la única que valida y “controla” el Estado desde la “obtención” de la personalidad jurídica)

    Tampoco anulándose en una exclusiva dirección funcional al diseño de políticas públicas ; que lo único que han logrado hasta ahora es abordar la problemática en su plan de “Tolerancia” y no Discriminación. Bonito y cómodo concepto para un país que por conveniencia de su modelo económico , ni siquiera es capáz de promover el “reconocimiento” . Lo que deviene del hecho de que simplemente el Estado no reconoce a estos grupos en su calidad de sujeto de derecho ; por tanto, menos aún en la de actores sociales. ( incluidos indígenas, migrantes, “minorías” sexuales, entre otros)

    Imagino que conoces ese plan, pero desde su formulación y ejecución es una verdadera burla. ( sostenido en mesas fantasmas de la sociedad civil que validan los resultados “esperados” de la política. ) Eso , es lo único que tenemos en Chile en lo que a políticas de discriminación se refiere. Un plan, que ni siquiera desprende un programa con recursos para su ejecución a nivel regional , menos local.

    Me parece que algo más se puede lograr en lo que a procesos y movimientos sociales se refiere, que continuar únicamente realizando estudios que reflejen prácticas discriminatorias, que día a día vemos física y simbólicamente expresadas en nuestro cotidiano. Para luego ser utilizados exclusivamente en la crítica y análisis académico o el diseño de políticas públicas; las mismas que en este país continúan sosteniéndolas o maquillándolas.

    Entonces, si “esperamos” que el Estado y sus políticas públicas resuelvan; mejor agarro un buen tejido y un buen cojín y me dedico a tejer largas y largas bufandas, para luego regalarlas a los tecnócratas, académicos, intelectuales…el resto , que muera congelado ….

    Saludos.

    Verónica

  3. Iskra Says:

    Hola Ricardo y Verónica:
    Agradezco vuestros comentarios críticos.
    Respecto a las legislaciones que “penalicen” las prácticas discriminatorias, -entre ellas el discurso racista o racismo discursivo como práctica- me gustaría que pudieras contarnos sobre ellas, porque respecto a lo que yo conozco, en España al menos, la ley es muy ambivalente. Y los propios medios de comunicación, las autoridades y legislaciones incentivan indirectamente un racismo discursivo (Aquí el informe anual sobre racismo en España http://www.mugak.eu/gunea/sosracismo/Informes/inf09conclu)
    Respecto a las estrategias del Estado chileno sobre esta cuestión, ciertamente dicho Proyecto de Ley para prevenir y sancionar la discriminación en general duerme en el congreso. Sin duda, en Chile muchas personas hemos sido víctimas de discriminación por diferentes motivos.
    En el artículo traté de mostrar cómo la migración infantil acentúa aún más las desigualdades, exclusiones y discriminaciones que ya dentro de nuestro país se viven cotidianamente. Las niñas y niños inmigrantes viven una discriminación constante, acoso verbal en el colegio y los barrios donde residen, así como los medios de comunicación no dejan de crear falsos estereotipos.
    Unido a lo que mencionas sobre las prácticas sexuales diversas, los grupos indígenas y las personas con capacidades físicas/psíquicas diversas, entre otras, creo que el sexismo y el clasismo chilenos atraviesan todas estas dimensiones. Chile es un país profundamente sexista y clasista, donde las otras discriminaciones como el racismo o el adultocentrismo vienen a agudizar estas desigualddaes.
    Me parece importante cuestionar y “esperar” del Estado políticas y programas tanto de prevención como sanción de la discriminación y el racismo, pero también los diferentes grupos de la sociedad chilena valoran negativa y prejuiciosamente las prácticas que atenten contra una “supuesta normalidad” que se nos presenta en los medios de comunicación y en las multitiendas como si ese fuera el “verdadero Chile”. Por eso escibí que las propias “niñas y niños chilenos” manifiestan su racismo en el estudio de la Unicef.
    Sabemos que la historia de nuestro país tiene profundas desigualdades y fracturas entre los grupos originarios, pero también entre las personas que “somos chilenas” existen exclusiones económicas y sociales sobre el apellido; el color de la piel; el acento; la edad; el barrio donde se creció y el tipo de colegio donde se estudia; la apariencia física, y un largo y triste etc…Por lo tanto, las niñas y niños de origen extranjero actúan como un espejo que nos muestra esta vergozante realidad para un país que se jacta de ser “moderno”, estable y democrático frente a sus vecinos.
    No sólo es de esperar que el Estado asuma su responsabilidad, las personas, los grupos y la sociedad civil, así como los medios de comunicación y académicos también tenemos que hacer una profunda autocrítica y transformar nuestras prácticas.

    Saludos,

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