La Política Pública como Construcción Lingüística: Un Ejemplo a Propósito de la Crisis (por Tito Flores C.)
Frente a alternativas de acción pública diversas y competitivas entre sí, la búsqueda de la opción que maximice los beneficios netos y reduzca los costos, ha sido el elemento central de la escuela que ha predominado en el análisis de las políticas públicas estos últimos años.
Sin embargo, esta predominancia de la racionalidad instrumental no significa en caso alguno exclusividad. De manera mucho más silenciosa, se ha venido desarrollando una escuela alternativa, de la que Giandomenico Majone es uno de sus mayores representantes, que plantea que la política pública está hecha de lenguaje y que por lo tanto, el elemento central en todas las etapas de su proceso, es la solidez de la argumentación en la que esta se funda y la capacidad de persuasión de los decisores públicos (y de los actores involucrados) respecto a los paradigmas, acciones y metas que la componen. Y es que la manera cómo es definido un problema o asunto público determina en gran medida, el curso posterior de la política pública.
Una reciente columna de Paul Krugman, premio Nobel de Economía 2008, a propósito de la crisis y de las medidas propuestas por Obama para enfrentarla, viene a ejemplificar de manera magistral esta idea. Publicada en el New York Times el 11 de enero recién pasado, y en el diario El País de España, el domingo 18, Krugman viene a decir que uno de los problemas del equipo económico de Obama, y del propio presidente electo, es que están utilizando la metáfora del “arranque” (jump-start) como fundamento principal para el plan de estímulo a la economía norteamericana.
Esta afirmación, que para muchos puede parecer un inocente, ingenuo o irrelevante “juego de palabras”, por el contrario, connota la existencia de dos opciones teóricas, ideológicas, y a la larga instrumentales muy diferentes entre sí.
Y es que Krugman interpreta en la metáfora del “arranque” una cautela excesiva, desaconsejable para enfrentar la crisis económica por la que atraviesa EE.UU. y el mundo entero y que puede implicar que el gobierno termine “haciendo demasiado poco”. En consecuencia, junto con pedir dejar de hablar de “arranques”, lo que el premio Nobel aconseja de manera explícita a los nuevos encargados de la economía del país del norte, es ser más audaces, y realizar por lo tanto, una mucho mayor inversión pública de lo que contempla el plan propuesto hasta ahora. Para ello considera esencial, un aumento significativo en el gasto social, especialmente aquel destinado a aumentar las prestaciones en caso de desempleo y a procurar una atención universal en salud. Neokeynesianismo puro.
En otras palabras, lo que cree Krugman, es que tras la metáfora del “arranque”, subyace la idea de que el gobierno solamente considera necesario apoyar de manera puntual el rebrote de la actividad económica y que a partir de allí, las fuerzas del mercado actuarán por sí solas. Por el contrario, desde su punto de vista, aquel brote de actividad será efímero y que lo que en verdad se requiere en consecuencia, es un programa plurianual de apoyo económico, financiado públicamente, pues sólo una política pública de estas características redundará de manera efectiva en la creación de muchos más puestos de trabajo, incluso a corto plazo.
En definitiva, más allá del contenido específico de las medidas y de sus alcances, lo que queremos recalcar en esta oportunidad, es que la idea Heideggereana de que el “lenguaje es la casa del ser”, también es extensible en materia de políticas públicas. Que estas no son solo cálculos racionales de medios a fines, que su componente lingüístico es esencial y que por ello la disputa política y argumental ocupa un espacio central y trascendente aunque muchos, prefieran ocultarlo, apelando a la idea de una supuesta objetividad ofrecida por el análisis exclusivamente técnico, pero que en verdad, como dice Humberto Maturana, dicha objetividad solo ofrece falaces razones para obligar.
Créditos Fotografía : “Liñas para lelas (Tradución: Líneas para leerlas)”, bajo licencia Creative Commons. Disponible en Fotolibre.net
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January 26th, 2009 at 6:03 pm
Hola:
Me pareció muy interesante tu exposición en Albacete, como hablamos el otro día se necesita una respuesta más intensa del Estado, decía William Arthur Lewis que nunca se puede intervenir efectivamente mediante la exhortación.
El pensamiento de Majone ha imperado en el Plan de Estabilidad Europeo que creo recordar fue auspiciado por Tony Blair y Aznar entre otros…
El Partido Laborista, SPD…. han adoptado este pensamiento de acatar las directrices del libre-mercado y en tener unas cuentas lo más saneadas posible. Esperemos que la coyuntura económica haga rectificar estas políticas que como se ha demostrado han resultado nefastas para los Partidos Socialistas (en número de votos y afiliación) y para los trabajadores.
Por cierto he hecho un resumen de lo de Albacete en mi blog: http://posturasjuveniles.blogspot.com
Salud
January 28th, 2009 at 9:43 pm
Hola Miguel,
Gracias por tu comentario y por tu contribución acerca del pensamiento de Majone.
Para mí fue una gran experiencia haber compartido con ustedes en el encuentro de la JSCM en Albacete y haber tenido oportunidad de dialogar sobre política y políticas públicas en Europa y en América Latina.
Un abrazo,
Tito
January 29th, 2009 at 2:12 am
Muy buen articulo!
February 8th, 2009 at 4:32 am
Hola
No puedo evitar relacionar la interesante evocación que haces acerca del postulado de Majone, en el sentido de que “la política esta hecha de lenguaje”, con lo que nos plantea tan sostenidamente Echeverría en sus diversos trabajos acerca de la ontología del Lenguaje: “El lenguaje es acción”. En efecto, creo firmemente que, siguiendo con Echeverría, como las construcciones linguísticas no sólo dan cuenta de la realidad sino que generan nuevas realidades y transforman las existentes, el exito de las politicas públicas depende en gran medida de esas construcciones. Aunque Majone no es un “ontológico”, digamos, llama la atención la importancia que otorga a las fases de categorización y definición de los problemas, construcciones linguísticas de tomo y lomo, para el diseño e implementación de políticas.
Un abrazo
Osvaldo