Registro Civil (Por Waleska Muñoz Aravena)
Desde tiempos de Frei Ruiz Tagle, que la modernización de la gestión pública ha sido de interés para los gobiernos de la Concertación, muy de la mano con el nuevo paradigma de una administración posburocrática. Sin embargo, el paro de actividades por parte de los funcionarios del Registro Civil (que concluyó la noche de antes de ayer), como también hace ya casi dos meses por el personal del Servicio de Impuestos Internos (un servicio ejemplo de modernidad y de atención para los ciudadanos), da cuenta que en dichos gobiernos algo se ha dejado en el olvido.
Quien se acuerda de la atención que había en el Registro Civil hace una década y la compara con la de ahora, claramente hay una diferencia, y afortunadamente para nosotros los ciudadanos, es para mejor. Más ágil la entrega de documentos, como asimismo, la opción de poder obtener algunos certificados por internet, han hecho de este servicio ser ejemplo de modernidad y atención con calidad en este país.
El uso de nuevas tecnologías, la incorporación de indicadores de gestión, son herramientas que han ayudado en esta sustancial mejora en la atención al ciudadano, pero sin duda que el elemento más importante en este proceso ha sido los funcionarios. Sin embargo, aun cuando lo reconocen públicamente y suscriben cartas internacionales (como la Iberoamericana de la Función Pública), los gobiernos han dejado para lo último la atención sobre su propio recurso humano, a la hora de modernizar. Asignaciones, condiciones para la contratación y promoción siguen tratándose bajo condiciones de movilización y no con la tranquilidad que requieren ser tratados temas tan importantes, que afectan directamente a los funcionarios
Con respecto al personal a contrata y a honorarios (que en su conjunto casi iguala al personal de planta), y cuyos integrantes siguen en la transitoriedad por años, fueron los primeros apercibidos en esta paralización por parte del Ministro de Justicia amenazándoles con su discontinuidad. Es cierto que el gobierno debe asegurarnos, como ciudadanos que somos, el proporcionarnos los servicios necesarios; sin embargo, esto podría haberse evitado si de una vez por todas, la modernización se hace de frente y de la mano con los funcionarios y no sin ellos. Ya nos decía Ricardo de la Puente, cuando por prensa se enteraban de las palabras del Ministro Perez Yoma, ante empresarios en ICARE en abril de este año, “La Modernización del Estado se hace con los trabajadores, y no si en ellos, ni a espalda de ellos”,
Lo anterior sin duda, me recalca y me da más argumento para indicar que el recurso humano, tan importante para cualquier organización, sigue siendo el último eslabón para el gobierno en su afán modernizador.