Alerta por Corrupción y Neofeudalismo en la Derecha. El Caso de Colina (Por Iskra Pavez)
Por estos días hemos visto el escándalo desatado por eventuales irregularidades y casos de corrupción en algunos municipios gobernados por el Partido de Unión Demócrata Independiente (UDI). En la comuna de Huechuraba las denuncias han llevado a su Alcaldesa, Carolina Plaza a dimitir del partido anunciando nuevas acusaciones. A esto se suman las sospechas en Recoleta, Viña del Mar y Colina. Sin embargo, la dirección de la UDI ha expresado su apoyo para la candidatura de los cuestionados ediles hasta esperar los resultados judiciales.
La gestión de Mario Olavaria, alcalde de Colina, hace tiempo viene cuestionada por la concejala Alejandra Bravo (colorina, ex DC) y el concejal Nicolás Pavez (DC), junto a informaciones aparecidas en la prensa. En marzo del año pasado fue noticia la falta de control en la extracción de áridos en el Río Colina; algunas empresas venían obteniendo beneficios desde el año 2003 con la anuencia del municipio.
En las últimas semanas, el edil de Colina se ha visto envuelto en otra serie de acusaciones ventiladas en los medios de comunicación: Se habla de un millonario contrato con Chilectra para el cambio de luminarias; de las inquietudes sobre la entrega de permisos de circulación provenientes de otras comunas; del considerado “sospechoso” patrimonio personal de 545 millones de pesos de su Jefe de Gabinete; de la denuncia del Ministerio de Bienes Nacionales por la supuesta ocupación y arriendo irregular del terreno fiscal donde antes se ubicaba la municipalidad y ahora funciona un supermercado de la cadena Tottus, con el dinero del alquiler se construyó un nuevo edificio.
La comuna de Colina está ubicada en la zona norte de la capital, es una mezcla muy particular de extensas zonas rurales dedicadas al trabajo agrícola; también posee barrios urbanos con altos índices de exclusión social; y últimamente se han construido exclusivos “condominios” -como Chicureo o Piedra Roja- unidos a la zona oriente de Santiago por nuevas carreteras. Esta extraña mezcla de riqueza y pobreza tal vez, influyen en el descenso de la pobreza que según la encuesta CASEN, ha llegado al 12% en 2006. No obstante, el propio Alcalde ha reconocido que en las poblaciones del centro de la comuna viven las familias más vulnerables.
La comuna ha padecido históricamente graves problemas de vivienda, educación y salud. Un ejemplo del deficiente sistema sanitario ha sido el reciente colapso del Hospital San José, único centro hospitalario que atiende a todas las comunas de la zona norte metropolitana. Por otro lado, las dos Cárceles instaladas en pleno centro de Colina han contribuido a aumentar la sensación de inseguridad urbana y han dañado gravemente la imagen de la comuna. Finalmente, el sistema de transporte que conecta con Santiago está monopolizado hace años por un empresario (llamado despectivamente “el turco”) lo que encarece aún más la vida cotidiana de sus habitantes.
Colina podría ser la representación territorial de nuevas formas de feudalismo, donde los dirigentes económicos normalmente coinciden con los gobernantes políticos , existe una fuerte tendencia hacia el trabajo de la tierra y la mayoría de los “súbditos” o pobladores constituyen mano de obra para las empresas agrícolas, constructoras e inmobiliarias (de lujosos centros urbanos) y de servicio doméstico.
Las acusaciones judiciales van y vienen; el Alcalde habla de resentimientos y campaña en su contra; muchas empresas se apuran en instalarse en la comuna y acaparar un creciente mercado; mientras tanto algunas mujeres se levantan muy temprano para ir a cuidar de otros hijos en las familias “bien”, en un lejano feudo llamado Colina.
Artículos anteriores de Iskra Pavez
Volver a la Portada
May 30th, 2008 at 4:01 pm
Complementando a lo que expones, el diseño urbano no ha estado exento de irregularidades, muestra de ello es que la carcel de Colina se encuentre ahora en medio de la ciudad. Y por supuesto en materia de rehabilitación no se ha hecho mucho, esto conlleva a que el ocupamiento de los espacios sea desde otra perspectava, con poco sentido de identidad, de esta manera la mixtura entre las clases adineradas y el narcotráfico reciente socaban los sentidos de pertencica de las personas que algún día gozaron un pococ mas de este teritorio que a la vez esmuy bello. Ya no se sabe de construcción de identidad o participación en ámbitos que van transformando cotidianamente la vida y hábitos de las personas de Colina.
May 31st, 2008 at 2:44 pm
Gracias Cynthia por tu certero comentario. En efecto, el diseño urbano no es un tema prioritario en las políticas públicas habitacionales para las clases más excluidas. Aparte de Colina, en muchas comunas pobres de la capital se puede observar la aberrante construcción de viviendas que más parecen “cárceles” que hogares…tampoco se piensa en espacios de ocio infantil y juvenil, intercambio generacional o promoción de la participación vecinal. Colina representa una “comuna dormitorio” donde las personas y familias viven en función de sus largas jornadas escolares y laborales, tienen que desplazarse hacia el centro de Santiago y cohabitan diariamente con infinidad de problemas sociales.
June 2nd, 2008 at 11:25 am
Es más, Colina puede ser un lugar donde estas relaciones de vasallaje y de poder casi ilimitado sean sólo más evidentes, tal vez por su contenido rural. Pero esta forma de relacionarse, que se expresa en la división persistentemente expuesta, y sentida, entre “rotos” y “gente decente” se vive en todas partes de nuestro país.
Esta situación refleja la paradoja de la existencia de un crudo capitalismo, y de relaciones personales del tipo vasallaje. determinadas históricamente; recordemos que hasta los años 60′ en Chile existió el latifundio y el inquilinaje.
June 17th, 2008 at 12:20 am
Necesitamos gente con principios morales, orientados a la política que ayude a cumplir la constitución y no a los intereses individuales.