Lo Político de la Reforma del Estado (Por Tito Flores C.)
El reciente llamado a generar un acuerdo nacional en torno a la “Reforma del Estado” en Chile, formulado por el Ministro del Interior, será un asunto no ajeno a debates y controversias, entre los diversos centros de estudio y actores que participen en su discusión.
Lejos de lo que muchos pretenden hacer creer, la “Reforma del Estado” no es una cuestión eminentemente técnica, en torno a la cual se pueda operar de manera neutra y aséptica. Por el contrario, tras de sí, la “Reforma del Estado” tiene poderosos elementos políticos e ideológicos. Uno de ellos, tal vez el más importante, es el de la relación Estado-Mercado–Sociedad Civil.
Mientras que para las posturas más liberales, ninguno de los componentes de esta triada tiene una posición dominante, debiendo primar por tanto el principio de subsidiariedad; para las posturas próximas a la socialdemocracia y a otras corrientes de centro-izquierda e izquierda, en esta tríada predomina siempre el Estado.
Dicha posición de preeminencia tiene su raíz tanto en cuestiones prescriptivas como descriptivas. Es decir, sin desconocer sus múltiples fallos, el Estado tiene características y recursos, que le garantizan una posición privilegiada, y por lo mismo, una responsabilidad ineludible en esta materia. Hablamos por lo tanto, de su papel central en orden a promover el bien común, utilizando para tal fin las herramientas de política pública (reglamentarias, distributivas y redistributivas) a su disposición.
Esta perspectiva entonces, y con tal horizonte en miras, no pretende reducir el tamaño o las competencias del sector público. Por el contrario, lo que busca es generar los cambios organizacionales necesarios, que permitan asegurar que el Estado, y sus funcionarios, en todos los niveles de la administración (local, regional y nacional) actuarán de manera ágil y eficiente, en los diferentes ámbitos que el mercado y la sociedad civil requiere. En este punto nos referimos fundamentalmente a los objetivos de mejorar continuamente la productividad económica y la igualdad social.
Como vemos pues, el modelo de reforma del Estado por el que se opte, responderá a una decisión política y no exclusivamente técnica. En los próximos meses entonces, presenciaremos de que manera el gobierno -siendo fiel eso sí, a sus propios principios (declarados por el ministro Pérez Yoma al convocar esta iniciativa)- logra equilibrar estas diferentes posiciones ideológicas, que no sólo dividen a izquierda y derecha sino que además son reflejo de las dos “almas” existentes dentro de la propia Concertación.
Artículos anteriores de Tito Flores C.: ISAPRES: Alza de Planes y Déficit Regulatorio ; Cambios a la Ley de Partidos ; Derechos Humanos: ¿Derecha Inhumana? ; Fortaleza Regulatoria en Chile: El caso de la fusión de D&S- Falabella ; Transantiago: De la Arrogancia Racionalista a la Eficaz Humildad del Incrementalismo
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January 9th, 2009 at 12:57 am
Muy interesante blog! Hace poco leí un reportaje en sobre el mismo tema en un portal dedicado a proveer información electoral y política en general, especialmente lo relacionado con las elecciones 2010 en Colombia y con los candidatos al congreso.