Editorial 30/4/08: Hambre
La crisis alimentaria que se cierne sobre el mundo, viene a demostrar una vez más, la íntima interrelación existente entre los diferentes asuntos o problemas públicos (issues)
En este caso, la búsqueda de un sustituto a los combustibles fósiles tradicionales, generó un aumento creciente de la demanda de cereales . Aquello, además del considerable incremento de sus precios, derivó en una menor disponibilidad de estos recursos para el consumo humano con fines alimentarios.
Como vemos, una vez más la acción libre de la “mano invisible” (que podrá ser muy eficiente en lo que a asignación de recursos respecta), genera importantes costos sociales que terminan siendo asumidos por los más pobres.
Requerimos pues, a nivel mundial, fortalecer la capacidad de los organismos supranacionales, para coordinar y regular algunos aspectos esenciales en materia de política pública.
La ONU, la UE, la OEA, han de ser capaces de preveer situaciones como ésta y de vislumbrar medidas políticas y de políticas, proactivas más que reactivas. La gobernabilidad, la estabilidad y el bienestar global lo exigen.