Reflexión sobre las Políticas Públicas de Infancia en América Latina (Por Iskra Pavez)

En general, el continente latinoamericano demuestra una actitud favorable hacia la Convención Internacional de los Derechos del Niño de la ONU (1989), ya que todos los países de la región la han ratificado. También se constata la presencia de sistemas de protección de la niñez a través de la adecuación legislativa y política que han hecho los Estados para facilitar el cumplimiento de este instrumento jurídico. Como parte de este sistema de protección a la infancia, la Convención plantea una serie de instancias organizacionales que aseguren y supervisen la aplicación de los principios del instrumento, por ejemplo, a través del envío periódico de informes oficiales y alternativos sobre el grado de aplicabilidad de los derechos al Comité de Derechos del Niño de la ONU, con sede en Ginebra.

Tanto la situación política como económica configuran un complejo escenario latinoamericano para llevar a la práctica políticas con enfoque de derechos. Los gobiernos de la región se encuentran polarizados hacia sectores de derecha (como Colombia y México) o hacia la izquierda (como Venezuela y Argentina) y la toma de decisiones se centraliza en los niveles más altos de la jerarquía política con escasa participación ciudadana, aún menos infantil. En general, los países han implantado, durante las dos últimas décadas, las reformas propuestas por el Consenso de Washington, reflejándose aquello en la disminución del actuar estatal, en la privatización de muchas empresas públicas, en la rebaja arancelaria y en las diversas medidas macroeconómicas que buscan garantizar la estabilidad del mercado y el pago de la deuda externa (o “eterna”). Todo esto se traduce en menores presupuestos públicos del gasto social que se dirige hacia la niñez y en mayores desigualdades entre todos los grupos sociales (por razones de género, etnia o edad). En general, ni  los derechos sociales y económicos de la niñez, ni atacar las causas de la exclusión infantil en educación, ni mejorar los deficientes servicios de salud que les atienden,  figuran entre las prioridades de los gobiernos

Las sociedades latinoamericanas se caracterizan por ser multiétnicas y pluriculturales, lo que no hace sino acentuar las desigualdades en desmedro de los grupos indígenas y desplazados históricamente. La pobreza en la región, se ha reducido del 48% al inicio de la década de los noventa, pero hoy alcanza al 38% de la población, es decir una de cada tres personas vive indignamente. Este continente presenta los mayores niveles de desigualdad en la distribución de la renta, aun cuando el grado de crecimiento del PIB sorprende con un 4% en 2004.

A pesar que la mayoría de los países dispone de Políticas y Planes nacionales de acción basados en el enfoque de derechos de la infancia, se denota una ausencia generalizada de mecanismos concretos para informar y monitorear el avance en el cumplimiento de estos derechos, por parte de la sociedad civil y los organismos encargados. Se podrían articular diversas iniciativas que promuevan el bienestar infantil a través de políticas y programas dirigidos explícitamente a ese grupo, también mediante ajustes redistributivos o proyectos que beneficien a la familia, así como políticas macroestructurales que impactan indirectamente en la vida cotidiana, pero determinan los niveles de pobreza.

Algunos de los obstáculos que se presentan a la hora de implementar las políticas públicas dirigidas hacia la niñez, es la coexistencia de miradas contradictorias respecto a este grupo. Por un lado, aún abundan las visiones estereotipadas basada en el “enfoque de la situación irregular” y las carencias de la población infantil, a la vez que emergen cuestionamientos hacia estas ideas desde el “enfoque de derechos”. Otros impedimentos se refieren a la falta de capacitación en el personal que planea y ejecuta las políticas, escasa sensibilidad con los temas infantiles y ausencia de conocimientos específicos sobre el enfoque de derechos.

De esta manera, las políticas latinoamericanas dirigidas hacia el grupo infantil se han centrado en los temas más sensibles para la opinión pública, como la violencia; la justicia penal juvenil; la explotación laboral y sexual; el derecho y acceso a la educación. Queda no obstante, mucho por avanzar.
 
Sin duda, las niñas, niños y adolescentes representan un grupo social importantísimo en los diferentes países y sociedades, puesto que participan transversalmente en diversas políticas públicas y muchos de los indicadores de desarrollo social, económico y humano se miden a través del bienestar infantil. Se trata por lo tanto de un desafío ineludible e impostergable para todas las sociedades de la región.

Otros artículos de Iskra Pavez: “La Integración de las Niñas y Niños de Origen Extranjero en las Sociedades de Acogida” ;  “Inmigración y racismo en Barcelona ¿Podremos vivir Juntos?” ; “Reflexión sobre los Conceptos de Pobreza y Exclusión Social” 

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One Response to “Reflexión sobre las Políticas Públicas de Infancia en América Latina (Por Iskra Pavez)”

  1. Sebastián Fernández Says:

    Estimada,
    No puedo dejar de manifestar mi mas absoluto acuerdo con lo que planteas. En enero, en este mismo sitio, se publico una columna donde yo plantiaba las principales tensiones en cuanto a la implementación de un sistema de protección hacia la infancia en Chile. Las principales dificultades van desde la nula aplicación y seguimiento del Pla Nacional, la inexistencia de la institucionalidad adecuada, pasando por la baja participación de la sociedad civil, hasta la falta de recursos.
    Las señales siguen siendo poco auspiciosas. Ya entramos en carreras electorales, que se suman al clima de discusiones netmente políticas (izquierda vs derecha); sin entrar a muchos de los temas de fondo.

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