Los Límites de la Cohesión Social en el Tratado América Latina y el Caribe – Unión Europea (Por Virginia Rodríguez)

La cohesión social constituye en la actualidad uno de los ejes más importantes de las relaciones birregionales entre la Unión Europea (UE) y América Latina y el Caribe (ALC). De hecho, desde la I Cumbre de Río (1) en 1999, Jefes de Estado y de Gobierno comienzan a abordar este tema desde tres directrices principales: el diálogo político, la cooperación al desarrollo y los acuerdos de  asociación que incluyen acuerdos de libre comercio.  Pero será en la III Cumbre ALC-UE en Guadalajara (México, 2004) donde se impulse el lanzamiento del programa EUROsociAL (2), y se señale en la declaración final el propósito de “construir sociedades más justas a través del fortalecimiento de la cohesión social” (3).  Posteriormente, en la IV Cumbre de Viena (2006) se acuerda realizar foros periódicos sobre cohesión social, celebrándose a finales del pasado año en Santiago de Chile, el primero que sirvió como reunión preparatoria para la próxima V Cumbre que tendrá lugar en Lima (Perú) en Mayo 2008.

Este es el primer intento de darle un enfoque global a un tema que se ha convertido en uno de los principales pilares de la gobernabilidad (4) democrática y del desarrollo en los nuevos contextos globalizados, así como un reclamo de la importancia que juega el Estado y las políticas públicas en la solución de ciertos problemas que afectan a la sociedad actual. Pero, ¿qué se entiende por cohesión social? ¿Es lo mismo para Europa que para ALC? ¿Qué razones explican la creciente importancia otorgada al concepto dentro del marco birregional ALC-UE? ¿Cuales son sus implicaciones?

Si bien no hay una definición única del término, Peter L. Berger (5) (1999) se aproximó a éste desde la perspectiva de conflictos normativos generados dentro y por el mismo Estado-Nación. Por su parte, la CEPAL intenta aproximarse a este concepto definiéndolo como “la dialéctica entre mecanismos instituidos de inclusión y exclusión sociales y las respuestas, percepciones y disposiciones de la ciudadanía frente al modo en que ellos operan” (CEPAL, 2007:p.16) (6), aportando así un componente objetivo (mecanismos de inclusión y exclusión) y otro subjetivo (percepciones de la ciudadanía frente a los mismos).

Para la UE, sin embargo, la cohesión social tiende a verse absorbida por otros conceptos similares como la equidad, la inclusión social y el bienestar, remitiéndonos, como señala José Antonio Sanahuja (2007) (7), a un “modelo social europeo”, donde se intenta combinar la eficiencia económica obtenida a través de la liberalización de los mercados, con políticas redistributivas basadas en el principio de solidaridad. Ello con el objetivo de que unas y otras se refuercen en un circulo vicioso de crecimiento y creación de empleo, exigiendo mecanismos reguladores que corrijan las fallas de mercado, la existencia de un sistema universal de protección social y la garantía de un dialogo social. Por lo tanto, aun cuando ambas regiones se enfrentan al desafío de la cohesión social en el marco de las presiones competitivas de la globalización, este concepto se plantea de manera distinta.
 
La creciente importancia otorgada a este concepto se debe a la aparición de una “agenda social” de la globalización que irrumpe en las relaciones internacionales desde mediados de los años noventa. La Cumbre Mundial para el Desarrollo Social que tuvo lugar en Copenhagen en 1995 y su seguimiento cinco años más tarde con la Cumbre del Milenio (Ginebra, Suiza), situaron el desarrollo humano en el centro del debate. Desde diferentes agencias de Naciones Unidas, entre ellas UNRISD (8), ya se alertaba de que una excesiva confianza en la mano invisible de los mercados liberalizados había sido poco asociada con el escaso entendimiento de la relación existente entre las políticas públicas y el desarrollo.

Pero situar la cohesión social en el centro de la agenda birregional puede tener implicaciones para las relaciones ALC-UE, ya que aun no se ha alcanzado un amplio consenso entre las regiones sobre la cuestión. De hecho, para los países latinoamericanos este tema puede parecer una nueva forma de intervencionismo a través del nuevo régimen de Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG), en vigor desde el 2006, y en el que se indica que para beneficiarse de sus ventajas es preciso haber firmado una serie de acuerdos internacionales en materia sociolaboral. Por tanto, y como señala Sanahuja (2007: p.23) “aunque sea una buena causa, se trata de una condicionalidad”.

Y es que la calidad de las instituciones, la gobernanza, y las políticas importan.  Y especialmente a nivel local y regional, son elementos clave para mejorar la cohesión social y territorial donde se observan vínculos importantes entre la descentralización, el desarrollo regional y la cohesión económica y social. Pero esta lucha por la cohesión social consiste en enfrentarse a unos problemas estructurales e institucionales de diferente índole y en parte, relacionados con sólidas estructuras de poder. ¿Será posible romper esas estructuras en la nueva lucha por la cohesión social o serán permeables a estas nuevas iniciativas replicando en otro formato esta misma desigualdad social y económica?

Notas
(1) Esta fue la primera cumbre ALC-UE que siguió con las Cumbres de Madrid (2002), Guadalajara (2004), Viena (2006) y próximamente, Lima (2008). Más info sobre las decisiones de esta primera Cumbre en: http://www.oei.es/cumbrerio.htm
(2) EUROsociAL es una iniciativa de cooperación técnica de la Comisión Europea para promover la cohesión social en América Latina a través del intercambio de experiencias entre administraciones públicas responsables de la administración de la Justicia, la Educación, el Empleo, la Fiscalidad y la Salud. Su objetivo es fortalecer capacidades institucionales de gestión de políticas públicas en estos sectores para transformarlas en auténticos vectores de cohesión social. La Oficina de Coordinación del Programa EUROsociAL ha puesto en marcha la iniciativa EPIC - Experiencias Prácticas e Iniciativas de Cohesión Social, un sistema de información que  ha sido diseñado para recoger experiencias prácticas que inciden positivamente en la cohesión social. Más info en: http://www.programaeurosocial.eu/
(3) Más info en: http://ec.europa.eu/external_relations/la/sc/sc_es/01_what_es.htm
(4) Se entiende por gobernabilidad la capacidad del Estado para dirigir la sociedad, aunque también podría considerarse importante para la gobernanza, según la definición de Aguilar Villanueva (2007) Gobernanza y Gestión Pública. México: Fondo de Cultura Económica. México,  en la que en este nuevo contexto no sólo el Estado tiene la capacidad y los recursos necesarios para dirigir la sociedad sino que necesita de otros actores como la sociedad civil y el sector privado para hacerlo.
(5) Berger, Peter L, ed. (1999) Los límites de la Cohesión Social. Conflictos y Mediación en las sociedades pluralistas, Galaxia. Gutemberg.
(6) CEPAL (2007) “Cohesión Social: Inclusión y Sentido de Pertenencia en América Latina y el Caribe”, Chile: Naciones Unidas
(7) Sanahuja, José Antonio (2007) “La cohesión social en las relaciones Unión Europea- América Latina: visiones y perspectivas desde Europa”, Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI), Madrid. Más info en: http://www.ciberamerica.org/NR/rdonlyres/ee5pe4yqsfw5wbqk75ewe6nvqei6jynlmsclc4ebobofscl7gud7v2y33ucvzmdpecz52fxnubskpc/paperbidcohesin.pdf
(8) UNRISD (2000) Visible Hands: Taking Responsibility for Social Development. Más info en: http://www.unrisd.org/unrisd/website/document.nsf/0/FE9C9439D82B525480256B670065EFA1?OpenDocument

Últimos artículos de Virginia Rodríguez: “Cumbre de Bali: Pocos Compromisos y Muchas Consecuencias” ; “Cambio Climático y Discurso Político ¿Dónde se Esconde la Verdad?” ; ¿Son las Alianzas Público-Privadas (APP) un Modelo de Desarrollo a Largo Plazo?”

(Volver a la Portada)

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.