La “Integración” de las Niñas y Niños de Origen Extranjero en las Sociedades de Acogida (por Iskra Pavez)

El “sueño dorado” se ha mostrado difícil de cumplir para las hijas e hijos de origen extranjero tanto en Estados Unidos como en Europa. La permanente discriminación y exclusión socioeconómica que viven las nuevas generaciones, han demostrado que no basta escolarizarse para entrar en la clase media. Algunas dificultades en la educación formal, el acceso a la vivienda o el empleo, van despertando el interés por investigar y generar políticas públicas hacia las niñas y niños de familias inmigrantes.

Dentro de los estudios migratorios, existe un candente debate sobre las tendencias en la integración de las nuevas generaciones. Tradicionalmente se había pensado que quienes llegan a un nuevo territorio dejan su cultura e idioma detrás y van “asimilándose” a los patrones vigentes en la sociedad de destino. Por otro lado se decía que muchos grupos mantenían una identidad defensiva hacia la cultura local, reivindicando una identidad nostálgica de sus lugares de origen; lo que impedía de algún modo la “incorporación” exitosa en destino. Actualmente existen algunas políticas públicas que se orientan en estos sentidos, con la intención implícita que las nuevas generaciones de inmigrantes vayan paulatinamente “adoptando” la cultura, idioma o religión vigentes en la nueva sociedad.

La integración de las niñas, niños y adolescentes inmigrantes presenta una gran heterogeneidad, ya que está influida por factores individuales y sociales, así como de los procesos políticos y económicos de los países de acogida. Dada la complejidad de las sociedades de recepción, cada sujeto participa en diferentes estamentos socioeconómicos, atendiendo a las características personales, de su comunidad nacional y las oportunidades reales en el mercado.

La investigación migratoria muestra diversas perspectivas en el devenir de la integración. En primer lugar debemos reconocer las complejidades y riesgos conceptuales que toda denominación académica y política conlleva. En segundo lugar, las formas de integrarse de las niñas, niños y jóvenes de origen extranjero varía de acuerdo a ciertos factores como el capital humano y social de la propia comunidad, el mercado laboral o el racismo y xenofobia de las sociedades contemporáneas. Por lo tanto, muchos estudios comienzan a mostrar que la infancia inmigrante va asumiendo la cultura y el idioma local a la vez que mantiene diversos vínculos (económicos, sociales, afectivos y culturales) con su lugar de origen, fenómeno llamado transnacionalismo.

La niñez inmigrante ha permanecido largamente invisible en las estadísticas oficiales y en la investigación migratoria, aunque actualmente se percibe una creciente preocupación analítica y política por estudiar esta “nueva generación”. Su integración es clave en el desarrollo económico, político y social futuro, de los países receptores.

Últimos artículos de Iskra Pavez: “Inmigración y racismo en Barcelona ¿Podremos vivir Juntos?” ; “Reflexión sobre los Conceptos de Pobreza y Exclusión Social” ; Paper “Los Derechos Humanos de la Infancia desde una Perspectiva de Género”

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2 Responses to “La “Integración” de las Niñas y Niños de Origen Extranjero en las Sociedades de Acogida (por Iskra Pavez)”

  1. Sebastián Fernández Says:

    Iskra;
    Muy interesante tu escrito. A la vez de preocupante al mirar a Chile. Claramente tus reflexiones provienen del conocimiento de realidades distintas a la nuestra y más evolucionadas, donde se esta discutiendo sobre el modo de integración.
    Desde mi parecer la sociedad chilena -y lo que es peor, nuestras ‘autoridades’- no se han sentado a pensar en profundidad el tema migratorio, siendo que es una realidad que en los últimos años ha crecido de manera muy significativo. Y que se presta para problemas públicos de primer orden como el racismo, las condiciones subhumanas en que muchas personas viven, los “ilegales”.
    Tengo la suerte de conocer la experiencia de una ONG que trabaja con niños y niñas peruanas residentes en la zoma centro norte de Santiago. Así he podido ver lo complejo de su situación y la dura tarea que han debido desarrollar a diversos niveles como para alcanzar ciertas mejoras para esta población.
    Bueno, solo compartir el interés por el tema, y la preocupación porque estos temas esten en la agenda pública.

  2. Iskra Says:

    Estimado Sebastián,
    Gracias por tu comentario. En efecto, las sociedades que tienen vasta tradición migratoria, por su historia o mercado laboral, se han visto “obligadas” a reflexionar sobre la situación de las niñas y niños de origen extranjero porque comenzó a convertirse en un problema público en la educación, la vivienda, el empleo o la seguridad social. Un problema que las autoridades políticas ni la academia podían seguir ignorando.
    Creo que en Chile aún no se ha instalado el fenómeno migratorio como un “problema público” y por eso pareciera invisible para las autoridades, las políticas públicas, los medios de comunicación y la sociedad chilena en general. Unido al arraigado racismo, clasismo y adultocentrismo de nuestra cultura que nos impide legitimar las demandas de los grupos sociales más excluidos, como pueden ser hoy las niñas y niños peruanos, que ven vulnerados sus derechos a la salud, la educación, la no discriminación o una vivienda digna.
    Veremos qué pasa en Chile, a ver si sigue los pasos de la sociedad española o francesa, donde la integración infantil y juvenil se ha transformado en un permanente desafío social y político.

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