Más allá del superávit estructural: un Fondo Soberano (Por Ricardo Zúñiga)
Ya nadie cuestiona la existencia del superávit estructural en las finanzas chilenas. Muy por el contrario, el caso del país se pone de ejemplo de administración en países emergentes. Los objetivos originales de este superávit se han cumplido claramente, estos eran: estabilidad y sostenibilidad en las finanzas públicas y la generación de ahorro estatal para afrontar posibles climas negativos en la economía mundial. Ambas cosas se han puesto a prueba con éxito en los últimos años y por ello no parece razonable poner en tela de juicio la existencia de este mecanismo, aún cuando la meta del 1% pueda discutirse de acuerdo con las contingencias.
Sin embargo, en la actualidad los fondos generados por este superávit han crecido tanto (superan el 10% del PIB) para la medida del país que no parece razonable quedarse sólo en el mero ahorro que al inicio parecía un meta muy relevante. Superada esta instancia es importante discutir el destino y el manejo de esta liquidez sin precedentes en la historia del país.
Los primeros críticos han planteado la necesidad de invertir socialmente en un país que tiene aún muchas necesidades. Pero esta inversión no puede ser demasiado grande o afectaría los equilibrios macroeconómicos internos de manera negativa, pues nuestro mercado interno es aún muy pequeño y fácil de afectar.
Ante semejantes situaciones algunos países emergentes han creado fondos de inversión que están cambiando el poder financiero mundial. Estos fondos provienen, en su mayoría, del alto precio del petróleo o de otros superávit estatales y se han creado para aprovechar excedentes mediante la capitalización a largo plazo, sin afectar negativamente la economía local con una sobre-inyección de liquidez. Creados originalmente a mediados de los 70 en Noruega y Reino Unido, hoy países ideológicamente tan disímiles como EE.UU., China, Noruega, Arabia Saudí o Brunei han seguido el ejemplo aprovechando el alto precio de las materias primas.
Estos instrumentos económicos han recibido nombres tales como Fondo de Estabilización, Fondo Nacional, Gubernamental, etc., y a pesar de sus distintas denominaciones, sus estrategias apuntan hacia la misma dirección: utilizar los fondos extras del Estado para comprar parte de la propiedad de grandes empresas en el extranjero. Durante 2007 estas inversiones estuvieron dirigidas hacia los países desarrollados debido a la escasez de liquidez provocada por las hipotecas de riesgo. Muchas de estas empresas en las que se participa accionariamente son bancos como el Merrill Lynch, el Morgan Stanley o el Citygroup estadounidenses, el Barclays inglés o la UBS suiza.
Esta experiencia es muy interesante al momento de considerar qué hacer con los fondos provenientes del superávit. La alternativa de un fondo de inversiones de origen estatal pero con un manejo no politizado (al estilo del Banco Central, por ejemplo) permitiría rentabilizar esos fondos y seguir fortaleciendo la economía fiscal. Así las inversiones en política social o infraestructuras pueden hacerse con los beneficios obtenidos por la actividad del fondo y no con el capital pasivo acumulado.
Además, las inversiones que el país necesita pueden planificarse en el tiempo según el flujo de beneficios proyectado, lo que aumenta el gasto gubernamental sin afectar los equilibrios internos, se evita el endeudamiento externo o a lo menos se reduce sustancialmente. ¿Por qué no crear, entonces, un fondo soberano chileno?
Este es el tipo de alternativas que, sí funcionan y son buenas para el país, deben tomarse sin importar el “modelo” ni la ortodoxia fundamentalista de neoliberales y anticapitalistas. Funciona y aporta al desarrollo, cambia la posición estratégica del país en su inserción económica mundial, cuestión que contribuye a disminuir la pobreza y la desigualdad. Hay que tener la flexibilidad y pragmatismo necesarios para llevarlas a delante.
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September 11th, 2008 at 6:38 pm
Me comunico con tigo para entender mas sobre el tema del superávit estructural ya que tengo que realizar e investigar sobre este tema. Te agradecería comunicarme con tigo para saber como se creo?, quien la implemento en el país?, etc. Para enfocar mí trabajo de macroeconomía cualquier información y dato hacer llegar al e-mail solicitado.
Cordialmente,
NILSSON MUÑOZ R.