Editorial 14/11/07: La Cumbre y la Cohesión Social
Aunque resulte un eufemismo hablar de “cohesión social” en una región en la que el 10% más rico de la población gana 30 o 40 veces más que el 10% más pobre, y aunque sea una gran paradoja que el lugar de reunión haya estado emplazado en el sector geográfico en el que residen las personas de más altos ingresos del país anfitrión, es un hecho político significativo que aquel haya sido el tema de la última Cumbre Presidencial Iberoamericana, celebrado en Santiago de Chile la semana recién pasada.
Más allá de la polémica sesión de cierre -que no pasa de ser un asunto personal- lo interesante de la reunión es la posibilidad que ésta abre de incorporar en las respectivas agendas nacionales, temas que hasta hace un tiempo eran tabú en el lenguaje político-económico latinoamericano.
“Inclusión”, “Justicia” y “Protección Social” estuvieron ausentes durante décadas del lenguaje oficial. Su intenso aroma a izquierda gatillaba reacciones antagónicas en tiempos en que la ideología y las medidas neoliberales de ajuste estructural, campeaban a sus anchas en la región. Hoy algo parece haber cambiado y el hecho de ser pronunciadas (lo pueden ver en la “Declaración de Santiago“) algo de esperanzas abre a aquel voluminoso número de personas que en América Latina aún vive en condiciones de pobreza. En todo caso, la “redistribución” tendrá que esperar un tiempo más. Aún es palabra non grata, y sólo logra asomarse de manera tímida y sólo “en los casos que ello sea posible”, como señala el texto final de la reunión.