La ley de Presupuestos como Trinchera: Los Nuevos Discursos y Contradiscursos de la Derecha (por Ximena Jara)
La discusión sobre la ley de presupuesto se ha convertido en el nuevo escenario de negociaciones las negociaciones políticas derecha-Concertación, y en la trinchera decisiva para definir qué proyectos tendrán piso financiero en la agenda del Gobierno. Si bien la ley estipula que, en caso de no llegar a acuerdo, rige el proyecto original del Ejecutivo, se trata de una situación extrema, que no ha ocurrido desde la vuelta a la democracia. El condicionamiento, aunque simbólico, plantea un ring real, en el que ambos pactos deberán hacer valer sus prioridades.
Por la persistencia de los temas sociales en la agenda, y la participación de la Iglesia en el tema, la derecha se ha declarado dispuesta a aprobar los fondos que dicen relación con programas sociales (educación, salud, trabajo). El presupuesto para sustentar gastos del Transantiago, en contraste, se ha convertido en el punto crítico de la ley de Presupuesto, y en el estandarte de las denuncias de mala gestión de políticas públicas por parte de la derecha.
En esta idea de conducción deficitaria y dilapidación de recursos fiscales, se inscribe también el conflicto EFE: la criticada gestión de Luis Ajenjo, posteriormente de Guillermo Díaz –hoy procesado por la justicia – y la renuncia de Vicente Domínguez por falta de apoyo político a su plan de reformas, son parte de un mismo conflicto de largo aliento que no se ha resuelto.
El relato estratégico de la derecha se completa con el discurso de estar abiertos a alcanzar acuerdos, expresado por un lado en la autodefinición de “bacheletista-aliancista” de Lavín, a la que luego se plegó Longueira diciendo estar disponible para un cargo en el Gobierno; y por otro, en la descalificación al Gobierno por su “doble estándar” de convocar y criticar.
Una ventana para la negociación
Frente a tal escenario, y ante el condicionamiento del voto opositor a la salida de Patricio Rojas de la presidencia de la Sistemade Empresas Públicas (SEP), se genera un nudo crítico para el Gobierno y los partidos oficialistas , que deberán ceder ante las exigencias de la derecha o asumir que no se contará con los recursos necesarios para gestionar adecuadamente (¿?) un transporte público con enormes déficit.
La búsqueda de consensos con la derecha en torno a estos temas genera, sin embargo, un punto de inflexión que puede servir de ventana al Gobierno para replantearse seriamente su modelo de gestión de empresas estatales, las revisiones estructurales necesarias y los mecanismos a través de los cuales se implementan las políticas públicas, especialmente las destinadas a servicios.
Todos estos flancos de crítica, que ya está abriendo la derecha, generan a corto plazo la necesidad de fortalecer las estrategias de negociación para la Concertación; en el mediano plazo, además, la ley de presupuesto pone al gobierno de Bachelet frente al desafío de cómo gestionar bien el aumento en el gasto público que probablemente tendrá en el sector social frente a un escenario económico que ha comenzado a dar signos de incertidumbre, y de generar paralelamente un mecanismo –en acuerdo con los partidos políticos – que permita subsanar definitivamente los reiterados conflictos en el interior de las empresas del Estado y sanear la imagen que los errores administrativos han dejado.
(Volver a la Portada)
October 17th, 2007 at 9:38 pm
La baja a niveles históricos del apoyo al gobierno de la Concertación ha generado cambios importantes en las estrategias políticas. Los esquemas tradicionales de juego suma cero empiezan a ser reemplazados por formas cooperativas de interacción.
Lo interesante y novedoso es que provienen de la propia Alianza y la derecha estas nuevas ideas, que promueven un funcionamiento cooperativo en vez de competitivo, siguiendo los pasos de Francia, que una vez más aparece liderando cambios sociales estructurales históricos.
No obstante, aún quedan líderes conservadores que viven del pasado, insistiendo con miopía en la tesis del desalojo per se. Estos mismos líderes descalifican como traidores todo lo que huela a “cooperación con el enemigo”.
En realidad se equivocan de enemigo, y esto es válido para Concertación y Alianza. El enemigo no está en la trinchera del frente. El enemigo es más sútil y está presente en los circulos viciosos de pobreza, falta de oportunidades, deficiencias en la calidad de educación y acceso a la salud básica en general.
February 27th, 2009 at 5:14 am
Antes de pasar al tema central de la publicacion quisiera mencionar un antecedente, los partidos politicos en la actulidad han desaparecido su ideologia y debido a eso hay una disminucion en sus propuestas en lo que respecta a politicas publicas, se han preocupado mas por altos niveles de militancia que por altos niveles de pensamiento.
Dicho lo anterior, han tomado el presupuesto en sus manos para otros fines muy distintos al de los servicios publicos, debo subrayar que en Mexico los niveles de corrupcion estan por encima de el resto de America (solo debajo de Brasil), sera por eso que tengo una vision pesimista acerca de las finanzas del Estado. Aun hay mas, los sectores en los que se invierte mas recurso publico no necesariamente son los sectores mas fortalecidos, o mas efectivos cuando hay que dar resultados, ejemplos nos sobran el caso de seguridad que ha resultado deficiente y el caso de ciencia e investigacion en el cual nos encontramos muy atrasados.
Se invierte demas en campañas con alta mercadotecnia politica y de menos en servicios y obra publica, en America Latina esto es de gran notoriedad cuando en Europa se discuten cosas como el bloque economico, vamos atras de estas potencias que dicho sea de paso en America solo tienen un nombre E.U.A., deberiamos de dejar atras los presupuestos para dar paso a los servicios como bien se menciona en la publicacion.