Editorial 4/10/07: El Maletín Literario o si Mahoma no va a la Montaña

El pasado 21 de mayo, la Presidenta Bachelet, anunció la creación de un programa de bibliotecas familiares. La medida, que busca mejorar los deficitarios niveles de comprensión lectora de niños y niñas “vulnerables” (el eufemismo no es mío), consiste en la entrega de un maletín literario a 400 mil familias, que contendrá libros de literatura chilena y universal. Avanzando en la implementación de la medida, esta semana el jurado de 13 notables dio a conocer la lista de títulos preseleccionados, de los que luego saldrá la nómina definitiva de textos. A partir de allí, vendrá el proceso de licitación y compra del material, y finalmente, la entrega a los futuros lectores.

Lo interesante en este caso, es la alternativa seleccionada para abordar la definición del problema (o “issue”). La hipótesis implícita pareciera decir que en la medida que existan libros en casa, aumentarán las probabilidades de que los niños y niñas lean. Algo así como “Si Mahoma no va a la montaña, será la montaña –en este caso la biblioteca- la que irá a casa de Mahoma”. Difícil. No imposible. Pero en este modelo causal, parecieran olvidarse los elementos no materiales, vinculados con la socialización, el aprendizaje o el mero gusto por sumergirse en la actividad lectora. Y aquello es un elemento de orden familiar difícil de soslayar. No se trata por favor, de que nos sumemos a la idea de un grupo de críticos de la medida, que plantean que los “pobres venderían los libros para obtener dinero”. Tal como dijo la Presidenta aquello es un verdadero insulto. De lo que se trata es que existe una alta probabilidad de que los libros se transformen en un mero objeto de ornamentación y que no contribuyan efectivamente a mejorar el aprendizaje buscado. Por otro lado, cabe preguntarse si este programa contempla realizar una coordinación estrecha con el sector educación (Ver post “El Entre Organizaciones” de Sebastián Claro), en orden a que los textos seleccionados finalmente, sean contemplados en los programas educativos como material de lectura “obligatoria”. Aquello incentivaría positivamente el uso de los nuevos libros por parte de los integrantes de las familias seleccionadas, especialmente de los niños y niñas en edad escolar.

Otra interrogante, cuya respuesta sería muy útil conocer si el gobierno maneja información al respecto, es saber si hay otras experiencias similares en el mundo y de haberlas, cuál es el resultado de su implementación. Este benchmarking sería muy útil para conocer evidencia al respecto (En la línea de lo planteado por Eduardo Engel)

Finalmente, sería extremadamente importante que fuera realizada una sistematización exhaustiva de la puesta en marcha de la medida, de manera tal que sea replicada y generalizada, en caso de un resultado positivo o bien, sea suspendida y reemplazada por otro tipo de programa que apunte al mismo objetivo, en caso que los resultados de mejoramiento de la comprensión lectora no sean alcanzados.

2 Responses to “Editorial 4/10/07: El Maletín Literario o si Mahoma no va a la Montaña”

  1. Lucia Mantilla Says:

    Me parece fascinante que haya una política pública dirigida a crear, o a alimentar lectores. Lo que no estoy tan segura es que tan eficiente es para ello el criterio “vulnerable”.
    En Bogotá hace años crearon e programa “Libro al Viento”, que es una bliobeta abierta, prestamos masivos de libros. Al principio se imprimieron 50,000 que se dejaban en las estaciones del bus llamado trasmilenio. El último de ellos fue “Palabras para un Mundo Mejor” de Saramago, del que se imprieron 100,000 y cuyo préstamo se llevó a cabo en las mismas estaciones pero también en algunos grandes mercados, en algunos barrios, se le dió a los -80- circulos de lectores que existen en la ciudad y se prestan también en los llamados PPP o parqueaderos de libros para parques “Un PPP es una biblioteca abierta instalada en diferentes parques de la ciudad, conformada por un atractivo mueble construido en metal, resistente a la intemperie, diseñado para albergar 300 libros atractivos y de excelente calidad para niños, jóvenes y adultos, capaz de satisfacer los intereses de lectura recreativa de niños, jóvenes y adultos”.
    Claro, habría que dar seguimiento y comparar

  2. Iskra Says:

    Si se pretende fomentar la capacidad lectora, que en definitiva redunda en mayores habilidades intelecutales, lingüísticas y sociales no sólo se debe contemplar la necesidad de facilitar libros a quienes, por diversas razones, están lejos de ellos. También es menester considerar otro tipo de material visual y escrito que a las niñas, niños y adolescentes les puede interesar como revistas especializadas, cómics u otros.
    En el mundo que vivimos, gran parte de la información que compartimos y producimos es de manera escrita o leída. Es cierto que los libros y revistas tal vez no gozen de la centralidad que merecen, pero no es menos cierto que cada día más la información, incluidos los libros, revistas y diarios, se están produciendo a través de internet y otros medios tecnológicos. En la actualidad, las nuevas generaciones están inmersas en la cultura digital a través de los mensajes de texto en los teléfonos móviles, a través del xat, de los blogs, de las decenas de foros y sitios que existen donde se da la oportunidad de escribir sus opiniones. En internet escribimos correos electrónicos, leemos los que nos llegan, leemos diversos tipos de páginas, escribimos en el buscador, leemos la prensa, libros y revistas, leemos canciones, leemos tesis y artículos, y también leemos el subtítulo de las películas que bajamos por internet, leemos la publicidad en la vía pública, leemos los periódicos gratuitos e incluso a veces leemos libros y cartas que nos llegan desde lejos.
    Saludos

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