Recursos Naturales, Políticas Públicas y Desarrollo (Por Virginia Rodríguez)
Una de las grandes preguntas que ha ocupado el pensamiento de importantes economistas e investigadores sociales es por qué los países más ricos en recursos naturales son los que peores indicadores económicos y sociales tienen. De hecho, las estimaciones de desarrollo de un país con gran riqueza natural suelen venir asociadas, casi siempre, a predicciones de corte pesimista. Pero quizá, la relación entre recursos y prosperidad futura no esté sujeta a un destino tan directo ni tan inamovible.
Raúl Prebisch, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), ya aventuró en los 1960s los peligros de una economía dependiente de las materias primas debido a los llamados términos de intercambio(1). Otros muchos autores corroboraron posteriormente esta tesis aportando nuevas razones explicativas para terminar hablando de la “maldición de los recursos”(2). Sin embargo, si bien tal argumento puede servir para explicar ciertos contextos, presenta dificultades a la hora de interpretar el éxito de algunos países ricos en materias primas, como es el caso de Noruega, Chile o Bostwana.
La explicación subyacente que se da para el éxito o fracaso de estos países se basa principalmente en la existencia de buenas o malas instituciones. Según esta creencia, ciertas instituciones estimulan un comportamiento que favorece el clientelismo político y la corrupción, mientras otras, proporcionan incentivos para que los actores políticos se abstengan de estos comportamientos y utilicen las rentas procedentes de los recursos naturales para acelerar el crecimiento económico y la diversificación de la economía.
Sin embargo, según Thandika Mkandawire(3), esta explicación puede no ser suficiente para justificar todas las situaciones que se dan, y el tema del cambio institucional podría ser más complejo que una simple distinción entre buenas y malas instituciones. Para el autor, el comportamiento del gobierno está influido por circunstancias tanto internas como externas, entre las que destacan: a) los ciclos políticos domésticos, b) las condiciones económicas, y c) los cambios ideológicos.
a) En el caso de las democracias, el ciclo electoral es un importante modificador del comportamiento político, ya que por una parte, se podría argumentar que pueden reforzar los incentivos para que el gobierno maneje las rentas de los recursos naturales en interés público, y por otra, los ciclos electorales son, generalmente, más cortos que el tiempo requerido para darse cuenta de los beneficios de la inversión publica. Por tanto, ello puede igualmente reforzar el incentivo de usar las rentas de los recursos naturales para asegurarse el apoyo de los que conforman el gobierno.
b) Mkandawire también señala que la posición de un país está influenciada por condiciones económicas tanto internas como externas y destaca entre ellas la estructura de la economía doméstica, los precios del mercado mundial y los shocks exógenos. Los gobiernos reaccionan a esas condiciones de diverso modo, siendo la volatilidad de las políticas, a veces, el resultado parcial de la volatilidad de los términos de mercado y, consecuentemente, de la volatilidad en los ingresos públicos.
c) El auge de la ideología neoliberal y del mercado como el mejor mecanismo para asignar recursos ha originado profundos cambios en la forma en que las rentas de los recursos naturales son gestionadas. A ello hay que añadir también el cambio en las ideologías desarrollistas. Mientras en los 1950s y 1960s el énfasis se colocaba en el fallo de los mercados y en la preferencia por el planeamiento estatal y la gestión económica keynesiana, en los 1970s y 1980s el análisis económico se basaba en la teoría de la elección pública y en el fallo del gobierno. En la actualidad, el nuevo contexto de la gobernanza (4) ha favorecido la creación de alianzas público-privadas (APPs) para el desarrollo que han sido vistas, en muchos casos, como respuesta lógica a los fallos del mercado y del Estado, así como importantes instrumentos de desarrollo sobre todo para contextos de países menos avanzados.
La relación e intersección entre todas estas variables podría aportar más luz sobre las causas explicativas del éxito o fracaso de los países ricos en recursos naturales y contribuir, de alguna manera, a mejorar la relación entre sociedad, Estado y mercado a través de políticas públicas más informadas que permitan utilizar eficientemente y en pos del desarrollo económico y social, los beneficios generados por estos recursos naturales. Quizás se abra así una nueva esperanza de desarrollo para muchos países con gran riqueza natural.
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Notas
(1) La expresión “términos de intercambio” hace referencia a la relación existente entre los precios a los que un país vende sus exportaciones y los precios a los que compra sus importaciones. En este sentido, Prebisch consideraba que un país exportador de materias primas siempre estaba más condicionado a la volatilidad de esos precios en los mercados internacionales que si era exportador de productos manufacturados.
(2) El término fue utilizado por primera vez en 1993 por Richard Auty para describir cómo los países ricos en recursos naturales no eran capaces de usar esta riqueza para potenciar sus economías, y cómo, contra-intuitivamente, estos países tenían un crecimiento económico menor que el de aquellos países con escasos o sin recursos naturales. Algunas de las razones para el escaso desarrollo de estos países se basaban en: la enfermedad holandesa; la volatibilidad en los precios e ingresos; el excesivo endeudamiento; la corrupción; la falta de diversificación de la economía y el escaso capital humano.
(3) Thandika Mkandawire es, actualmente, director de UNRISD (The United Nations Research Institute for Social Development). Esta información está basada en su participación al seminario titulado “Adding public value: the limits of corporate responsibility. Drivers of change in corporate behaviour”, organizado por el Oxford Policy Institute. Más información sobre su argumentación, disponible en: http://www.opi.org.uk/pdf/ESRC%2006%20Workshop%204%20Note.pdf
(4) Gobernanza es entendida como “concepto descentralizado de la dirección social (…) [en el que] (…) el proceso social de decidir los objetivos de la convivencia y las formas de coordinarse para realizarlos se lleva a cabo en modo de interdependencia-asociación-coproducción/corresponsabilidad entre el gobierno y las organizaciones privadas y sociales” (Aguilar Villanueva, L.F, 2006: 99)
Aguilar Villanueva, L.F. (2006). Gobernanza y gestión pública. México: Fondo de Cultura Económica
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September 27th, 2007 at 6:36 am
Me ha gustado mucho su artículo y como usted plantea el dilema entre recursos naturales y riqueza. Es un tema realmente interesante, me he quedado con las ganas de seguir leyendo.
feclicitaciones
September 27th, 2007 at 6:29 pm
A mí también.
La realidad que describe usted es compleja, y está bien darse cuenta de que hay muchos recovecos que estudiar antes de proclamar que un gobierno es bueno o malo y por qué. A veces, en el manejo de los recursos naturales propios quien más tiene que ver, lamentablemente, es un gobierno extranjero.
Espero leer más sobre este asunto en la publicación.
April 4th, 2008 at 12:16 am
en primer lugar comparto su criterio, es cierto que los paises ricos en materia prima tienden a exportar mas que a manufacturar pués ven el negocio a corto plazo que le genera ganancia directa, es necesario que los paises suramericanos entren de lleno a la planificación por estrategias, y se orienten al futuro mas lejano en la bísqueda de mejor satisfacción para su pueblo. en sengundo lugar tambien es cierto que las instituciones son las buenas o las malas, pues generalmente la creación de la agenda política se debe a necesidades realmente palpadas por la mayoría, en este sentido son buenas por que favorecen al colectivo. Las políticas se diseñan lindas, se gestionan bien hasta que se consiguen los recursos… ya luegono se aplican bien por corrupción administrativa.
April 4th, 2008 at 1:50 pm
Estimado Anubis,
Muchas gracias por su comentario.
Comparto su primera apreciación. Los países ricos en recursos naturales se dedican más a exportar éstos, y menos a invertir en el largo plazo diversificando su economía y potenciando la inversión en producir productos manufacturados, pues como señala ustd, a corto plazo es más rentable lo primero, también en parte por la gran dificultad que tiene diversificar una economía.
Sin embargo, quisera matizar que con respecto al factor institucional lo que trato de señalar en el breve artículo es que no debemos limitarnos simplemente a distinguir entre países con buenas o malas instituciones para explicar el éxito o fracaso de los países ricos en recursos naturales, sino que hay mucho otros factores (ideológicos, económicos, ..) que van a condicionar este éxito, y que a veces son externos al país. Por lo que, el éxito o fracaso no sólo debería ser medido en base a un sólo factor institucional interno.